Liberarse de Kinect da a Xbox One un incremento de hasta un diez por ciento en el desempeño

Mientras nos aproximamos al E3 del año en curso, Microsoft se ha retirado relevantemente de la posición que adoptó respecto al Kinect de la Xbox One hace tan solo un año. Tras comunicar una Xbox One más económica sin el sensor Kinect en el mes de mayo, los representantes de la compañía mostraron esta semana que la novedosa SKU podría trabajar hasta un diez por ciento más veloz en tareas similares con la GPU.

La novedad se conoció el miércoles en el momento en que el jefe de Xbox, Phil Spencer tweeted que los kits para programadores de Xbox One de junio «dan ingreso a los programadores a más ancho de banda de la GPU». Al investigar el mensaje de Twitter, Eurogamer especuló que la protuberancia podría estar relacionada con la novedosa Xbox One sin Kinect. Microsoft aseguró antes que el gadget Kinect tiene dentro sus elementos de procesamiento, para evadir ralentizar las habilidades primarias de la consola, mas varios han creído a lo largo de un largo tiempo que la energía fundamental se encontraba reservada para el sensor Kinect siempre activo.

En un movimiento sorpresa, Microsoft respondió de manera oficial a la hipótesis de Eurogamer y confirmó que la carencia de Kinect era, de hecho, responsable de la optimización del desempeño de la consola.

Esa es una buena nueva para los futuros usuarios que deseen adquirir la novedosa Xbox One de 399 dólares estadounidenses sin un Kinect, mas los millones de dueños recientes de Xbox One no se van a quedar en el frío. Para ajustarse a la novedosa política «opcional» de Kinect, Microsoft tiene planeado publicar un nuevo SKD este mes, dando a los programadores de juegos la opción de entrar a ese diez por ciento agregada de capacidad gráfica que antes se encontraba reservada para Kinect y otras funcionalidades del sistema.

Actualización: Larry Hryb (nick «Major Nelson») de Microsoft ha aclarado en un mensaje de Twitter esta tarde que los programadores de juegos de juegos recientes y futuros precisarán llevar a cabo cambios concretos en su código para poder ingresar al desempeño agregada. «Desenchufar Kinect no te ofrece más caballos de fuerza».

Este cambio para Microsoft llega en un instante crítico en la vida de la consola. Solo siete meses tras su publicación al mercado, la Xbox One ahora está quedando atrasada en relación a la PlayStation 4 de la empresa Sony en relación a ventas a nivel mundial. Mientras que Microsoft procuraba solucionar la disparidad de costes entre las consolas lanzando el modelo Kinect-less por 399 dólares americanos -exactamente el mismo coste que el PS4 estándar-, el hecho es que la consola de la empresa Sony superó de forma sistemática a la Xbox One en títulos de interfaces cruzadas. Los juegos accesibles en las dos consolas se ejecutan con resoluciones más altas o bien con exactamente la misma resolución, mas con una continuidad de imagen más veloz, en la PS4.

Microsoft espera que el incremento agregada del diez por ciento que piensa dejar el Kinect asista a nivelar el campo de juego, mas además pone en riesgo el futuro del Kinect en este momento que los programadores de juegos por el momento no tienen la posibilidad de confiar en que todas y cada una de las consolas tengan un Kinect conectado. La compañía tiene la posibilidad de tener más que descubrir sobre esta situación en el momento en que empieze el E3 con su Media Briefing el lunes próximo, 9 de junio, a las 9:30 AM PDT.

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